Masoquismo y deseo: La figura de la femme fatale

Masoquismo y deseo: La figura de la femme fatale

Rainer María Rilke (1922) consideraba a la belleza como el principio de lo terrible, de lo que somos apenas capaces de soportar y que admiramos, porque “serenamente desdeña destrozarnos”. En la sensualidad destructora de la femme fatale, tanto los arquetipos de la mujer en el cine negro, como las iconografías contemporáneas de la mujer castigadora, pueden ser pensadas en muchos sentidos, como herederas históricas de la belleza y perversión de la mitología judeocristiana de la figura de Lilith: diablesa y primera compañera de Adán, que precediendo a Eva, no nació de la costilla del primer hombre sino que de inmundicia y sedimento (Bornay, 1998). Esta proyección paranoica de la mirada masculina sobre la mujer poderosa, aparece también en el mito griego de Pandora, quien llevada por la curiosidad, abrió la caja que contenía todos los males para la humanidad. El mito de la mujer fuerte, sexualmente agresiva, permite expresar así la preocupación reprimida que supone la amenaza femenina a la dominación masculina: en las películas del cine negro por ejemplo, la femme fatale termina incluso perdiendo capacidad física de movimiento y va gradualmente siendo domesticada por la narrativa, siendo real o simbólicamente encarcelada por la composición, en la medida que se va expresando el control sobre ella (Zizek, 2017). Por lo mismo, la estética de la femme fatale es también una estética sobre lo siniestro, sobre la condición y límite de lo bello, como aquello que, “debiendo permanecer oculto, se ha revelado” (Schelling, 2006).

 

Asimismo, la figura de la femme fatale abre preguntas respecto a la situación de la mujer como objeto, aunque sea un objeto que estructura la afección angustiosa del protagonista masculino, versus una versión más contemporánea de la femme fatale como encarnación de la angustia misma, sin pasar por la objetivación. La mujer como atmósfera y ya no como objeto. El devenir-mujer como clave de todos los devenires (Deleuze & Guattari, 2002).

 

“Sí, todos los devenires son moleculares; el animal, la flor o la piedra que devenimos son colectividades moleculares, haecceidades, no formas, objetos o sujetos molares que conocemos fuera de nosotros, y que reconocemos a fuerza de experiencia o de ciencia o de hábito. Ahora, si esto es cierto, hay que decirlo de las cosas humanas también: hay un devenir-mujer, un devenir-niño, que no asemejan a la mujer o al niño como entidades molares distinguibles […]. Lo que llamamos entidad molar aquí, por ejemplo, es la mujer en tanto que es capturada en una máquina dual que la opone al hombre, en tanto que es determinada por su forma, y provista de órganos y de funciones y asignada como sujeto. Ahora, devenir-mujer no es imitar esta entidad ni, incluso, transformarse en mujer […] esos aspectos inseparables del devenir-mujer deben antes comprenderse en función de otra cosa: ni imitar ni adquirir la forma femenina, sino que emitir partículas que entran en la relación de movimiento y de reposo, o en la zona de vecindad de una micro-femineidad, es decir, producir en nosotros mismos una mujer molecular, crear la mujer molecular. No queremos decir que una tal creación sea el privilegio del hombre, sino al contrario, que la mujer como entidad molar tiene que devenir-mujer, para que el hombre también lo devenga o pueda devenirlo” (p. 337-338)

 

Un ejemplo de esto (quizás no tan contemporáneo), la escena de Lady from Shanghai de Orson Welles en que la femme fatale y su no menos fatal esposo se hallan en una pieza llena de espejos “en que el principio de indiscernibilidad alcanza su punto cúlmine: perfecta imagen-cristal en que los espejos multiplicados han capturado la actualidad de los dos personajes, que no podrán reconquistarla sino rompiéndolos todos, hallándose lado a lado y matándose el uno al otro”  (Deleuze, 1987, p. 95).

 

LIBROS (Edición en español)

 

Deleuze, Gilles (1987). Imagen- tiempo: Estudios sobre cine 2

Deleuze & Guattari (2002). Mil mesetas

Schelling, Friedrich (2006). Filosofía del arte

Slavoj Zizek (2017), Lacriamae Rerum. Ensayos sobre cine moderno y ciberespacio

Erika Bornay (1998). La iconografía de la femme fatale en la Europa finisecular

Rainer María Rilke (1922). Las elegías del Duno

 

 

 

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